“El amor es exactamente igual a la definición de calidad”. [CB, 2009]
Uno de las definiciones más claras y fáciles de memorizar y a la vez comprender del término “calidad” consiste en que cualquier proceso se tiene que hacer bien desde la primera vez. Muy a menudo los productos son de una completa satisfacción del cliente luego de varias pruebas o intentos. Es común que el cliente devuelva los productos para su reparación o cambio.
Por lo tanto:
Si desde la primera cita te va mal estas condenado al fracaso, si el primer beso no sientes maripositas… olvídalo!
Te tienes que preocupar porque todo el “proceso” sea perfecto… Desde el primer minuto de la cita hasta la despedida. Te tienes que esmerar en escoger una buena película, un buen restaurante, un buen hotel (jejeje), etc.
Si desde los primeros minutos no hay un “clic” considero que es muy difícil que conforme avanza la conversación lleguen a tener conexión.
Es por esto que si desde la primera vez que salen, no funcionan las cosas como lo esperabas, no lo intentes una segunda vez. Salvo que quieras que sea una relación a la fuerza o una relación no basada en los principios de calidad ;)